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2014-07-15
La sociedad civil y el VIH en Nicaragua

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- ¡El rey está desnudo! Exclamó el niño. Esta inocente declaración fue suficiente para desmontar el andamiaje que los dos sastres charlatanes habían urdido. Ahora el popular cuento de Hans Christian Andersen tendría otro final:

“A las 24 horas de gritar ‘el rey está desnudo’, un ejército de inspectores de Hacienda y funcionarios del Seguro Social, encabezados por un juez y respaldados por mucha policía, llegó a la casa del niño y se dedicó a revisar la contabilidad de la empresa familiar, incautó su ordenador y congeló sus cuentas bancarias, mientras tanto numerosos medios de comunicación explicaban que aunque algunos resentidos dijeran que el rey estaba desnudo –y así se lo enseñaran a sus hijos-, la realidad oficial era que el traje nuevo del rey estaba confeccionado con un tejido maravilloso de extraordinarios colores”.

Esta dialéctica de construcción de la verdad oficial delimita las reglas del juego, o marco regulatorio no escrito de las ONG, la academia, la sociedad civil en su conjunto, los medios de comunicación y el sistema de Naciones Unidas. Las organizaciones que más se alejan de la verdad oficial, tienen menos posibilidades de contar con recursos y condiciones favorables para su trabajo.

Para muestra, dos botones:

1. En septiembre 2010 la representante de UNICEF en Nicaragua fue presionada para abandonar de urgencia el país, después de dar una entrevista a la agencia española EFE, en la que advertía sobre el incremento de las muertes neonatales en Nicaragua.

2. En marzo 2012 el Mecanismo Coordinador de País del Fondo Mundial, con las firmas del gobierno y de la sociedad civil, retiró los recursos ya aprobados a varias organizaciones con servicios de atención en VIH para jóvenes y mujeres, argumentando que no dirigían sus acciones a las poblaciones clave.

La prevalencia del VIH en Nicaragua se ha mantenido por debajo del 1% en la población general, la más baja del área centroamericana. Esta situación está catalogada como una epidemia concentrada, aunque su propagación se acelera desde hace cinco años. En mayo 2014 el MINSA informó que el registro acumulado de resultados positivos al VIH ascendía a 8 mil 800 personas, de los cuales 938 nuevos casos correspondían al primer cuatrimestre del 2014. Cabe señalar que en todo el año 2007 se había registrado la tercera parte de casos, es decir, un caso diario. Cerca del 10% de los nuevos casos de VIH son adolescentes de 15 a 19 años y existe la tendencia al aumento entre las mujeres heterosexuales y con pareja.

Ya en el 2002 el director de una federación de ONG, que desarrollan proyectos comunitarios junto con el Ministerio de Salud, comparó en un artículo de opinión la situación de Nicaragua con la de Malawi, uno de los países más afectados por el VIH, donde la esperanza de vida pasó de 54 años en 1980 a 40 años en 1999 y donde el gobierno había reconocido finalmente la evidencia y estaba iniciando acciones para frenar el avance de la epidemia. El articulista consideraba que la prevalencia de VIH en Nicaragua se encontraba “en los niveles que Malawi probablemente tuvo hace 15 años” y afirmaba: “Todavía Nicaragua tiene la oportunidad de evitar el desastre que se está sufriendo en África. Pero toda la sociedad tiene que participar tomando acciones positivas”.

Por más de 20 años Fundación Nimehuatzin trabajó y mantuvo su compromiso con la promoción de los derechos humanos como estrategia de respuesta multisectorial al VIH, desde un enfoque de género. Asimismo adquirió una sólida experiencia en el abordaje de la epidemia, vinculándolo a la transformación y el desarrollo personal y social.

El acceso a los fondos nunca fue sencillo, debido a que cada tres años como máximo la organización tenía que identificar una nueva fuente de financiación, entre las que se encuentran agencias europeas, norteamericanas, una canadiense y una australiana. Además Fundación Nimehuatzin afianzó su perfil de organización que ofrece asistencia técnica tanto a instituciones públicas, como a otras ONG nacionales e internacionales, agencias de Naciones Unidas y a la empresa privada. A pesar de ello, en noviembre del 2013 se vio en la necesidad de cerrar sus oficinas por falta de financiamiento.

José Pascual Ortells Chabrera
Fundación Nimehuatzin