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2011-11-17
La Sociedad Civil Chilena denuncia el mayor retroceso en las políticas públicas en VIH/SIDA desde la dictadura militar.

La Sociedad Civil Chilena denuncia el mayor retroceso en las políticas públicas en VIH/SIDA desde la dictadura militar.

Las Organizaciones de la Sociedad Civil con trabajo en VIH, de la diversidad sexual, de personas viviendo con VIH, de mujeres, de trabajadoras sexuales, de personas Trans y otras, denunciamos al Ministro de Salud Dr. Jaime Mañalich.

El Ministro de Salud Chileno, Dr. Jaime Mañalich Muxi, con el aval del Presidente de la República Sr. Sebastián Piñera Echenique, ha dado curso a una de las políticas públicas más regresivas en lo que se refiere a la equidad de género y VIH. Desde ahora la detección del VIH será obligatoria para las mujeres embarazadas. La voluntariedad, el consentimiento libre e informado serán cosa del pasado.

Esta decisión se basa, según el Ministro de Salud en la necesidad de erradicar la transmisión vertical del VIH, desconociendo los avances del país en este ámbito, dando un giro radical en la política pública que podría acarrear consecuencias insospechadas en la atención en salud. Según datos del propio Ministerio de Salud, en los últimos cinco años el número anual de nacimiento de niños con VIH es de 8 niños/as y no 100 como señalo el Ministro de salud. Tampoco señala que el número de nacimiento de niños VIH+ (1.3%) incorporá a personas no han sido diagnosticadas, por lo la efectividad de la estrategia de prevención de la transmisión vertical es aún mayor.

Una política como la que emprenderá el Ministerio de Salud, muy lejos de aumentar la cobertura del test de Elisa en embarazadas, podría provocar un alejamiento de las mujeres, lo que aumentaría en problema es vez de disminuirlo.

Sin embargo el mayor atropello se da en lo que se refiere al derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo, estableciendo para ellas normas distintas que las que se aplican a los hombres (la nueva política nada dice de los padres de esos niños/as). Se aprovecha así mismo la situación de vulnerabilidad de una mujer embarazada entregándole solo a ella la responsabilidad frente al diagnóstico. Además esta situación, que bajo la premisa de que el bien mayor es el del nonato solo se aplica en el caso del VIH, obviando que hay situaciones de salud mucho más riesgosas donde no se aplicará la misma norma.

En este mismo sentido, en la circular N°40 del 28 de octubre de 2011 se informa de la modificación del decreto N°182 de 2005, que dice relación con el Reglamento del Examen para la detección del VIH, indicando que uno de los cambios se refieren a la búsqueda de los contactos sexuales de las personas diagnosticadas con VIH por medios que no quedan exactamente claros y que, a todas luces, vulneran el derecho a la intimidad de las personas, entregando esta prerrogativa a los médicos que contactarán a las parejas. La pregunta que surge es ¿se generará una policía sanitaria?, ¿desde ahora en adelante, los trabajadores de la salud saldrán a las calles a realizar redadas con carabineros?, ¿se volverá a las prácticas de pesquisa de los años 80 en plena dictadura militar?

Denunciamos que este hecho se enmarca en una estrategia que desprecia la prevención del VIH y concentra los esfuerzos y recursos del sector salud en la detección, dejando la población desprevenida, sin la posibilidad de acceder la información necesaria, generando un impacto en el Sistema de Salud Pública y la sociedad en su conjunto. Es impresentable desde el punto de vista ético, social, económico y sanitario que un país destine casi la totalidad de la inversión pública en atención del VIH y nada haga para prevenir nuevas infecciones. Se pretende beneficiar a algún interés económico con este tipo de políticas tan ineficientes?

Este hecho genera un notable abandono de deberes por parte del Ministerio de Salud, pues el desvío de los recursos públicos destinados a la prevención del VIH/SIDA, hacia una campaña de detección, significa que el Ministerio de Salud deja de cumplir con una de sus funciones más elementales, la promoción de la salud y la prevención de las enfermedades. Una campaña que promueva la detección no es un problema en sí misma. Lo peligroso es que se usen los recursos destinados a la prevención en una campaña de detección, dejando a la población chilena sin la información sobre las vías de transmisión y prevención del VIH/SIDA.
Denunciamos que el Ministro de Salud, Dr. Jaime Mañalich engaño a las organizaciones de la sociedad civil que se abocaron con entusiasmo y compromiso a la discusión y generación de propuestas en Atención Integral y Prevención. Después de ocho meses nos enteramos por la prensa que el Ministro tenía la Campaña de SIDA prácticamente terminada. Esta situación la consideramos extremadamente grave pues vulnera las confianzas en la autoridad y lo más delicado que viola la ley 19.779 o ley de SIDA que obliga a la autoridad a generar campañas públicas con la participación activa de la sociedad civil.

Sabíamos de la dificultad de este Ministro para escuchar y del estilo autoritario y desconsiderado con las organizaciones gremiales de salud, desafortunadamente las organizaciones sociales que trabajamos en prevención del VIH y atención a las personas viviendo con el virus lo hemos constatado directamente.

Firman:
Asamblea de Organizaciones Sociales y ONG’s con Trabajo en VIH/SIDA- ASOSIDA
Red Nacional de Agrupaciones y O Organizaciones de Personas Viviendo con VIH/SIDA-VIVOPOSITIVO
Sindicato de Trabajadoras Sexuales Trans Amanda Cofre
Coordinadora Nacional Trans.
Fundación MARGEN
Observatorio de Género y Equidad
MENCH
Agrupación de Mujeres Viviendo con VIH Newen Domo
Articulación Feminista
Red de Salud de Mujeres Latinoamericana y del Caribe.
Organización de Transexuales por la Dignidad de la Diversidad OTD.
Fundación de Educación Popular en Salud- EPES.
Transgeneras por el Cambio-Talca
Fundación PROSALUD