Últimas Noticias

2015-08-03
GAPW se pronuncia sobre el Consenso de Vancouver anunciado durante la conferencia mundial en Canadá

El Global AIDS Policy Wacth (GAPW) manifiesta su posicionamiento sobre la repuesta a la epidemia en el mundo, con destaque en los países del sur global, frente al anuncio del Consenso de Vancouver [enlace en inglés] divulgado durante la 8ª Conferencia Internacional sobre Patogénesis, Tratamiento y Prevención del VIH (IAS, 2015), realizada del 19 al 22 de julio en Vancouver, Canadá – y del reciente artículo sobre el Inicio de Tratamiento Antirretroviral (START) publicado en mayo por el Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos (NIH).

Recibimos con cautela los dos documentos:

1. Reconocemos el avance de importantes estudios, como el START, que tornaron evidente que iniciar el tratamiento desde el momento del diagnóstico de la infección por el VIH, es más que duplicar las posibilidades de sobrevivencia y de vida saludable de los portadores del VIH. A pesar de la evidencia científica y del impacto de esta medida para poner fin a la epidemia, alertamos que en la actual coyuntura mundial hay pocas posibilidades de alcanzar esta meta si consideramos, sobre todo, los recursos actualmente disponibles. Lamentablemente hay una tendencia a la reducción del financiamiento mundial y del compromiso de líderes internacionales para responder a la epidemia a nivel mundial. Si de hecho, estamos en este franco avance de descubrimientos científicos y próximos al fin de la epidemia en el mundo nos debemos preguntar desde ahora, quién pagará la cuenta? Además de las declaraciones animadoras el mundo necesita de propuestas políticas concretas que indiquen cuál es el camino para concretizar, en la práctica, las promesas de esos nuevos datos científicos.

2. Reconocemos la importancia del Consenso de Vancouver al admitir que “barreras legales y políticas, así como aquellas impuestas por el prejuicio deben ser confrontadas y eliminadas”. Pero lamentamos que el documento no especifique cuáles barreras deben ser enfrentadas para consolidar un avance real en la respuesta a la epidemia en el mundo. En varios países la situación legal de la homosexualidad es una amenaza para las políticas de prevención del VIH. Además, hay regiones en el mundo donde prevalece la criminalización de la prostitución y del uso de drogas, constituyéndose un obstáculo en el enfrentamiento a la epidemia. Otro factor preocupante que limita irracionalmente los esfuerzos de la salud pública es la criminalización, en algunos países, de la trasmisión del VIH. Reforzamos que el Consenso de Vancouver tendría una contribución más efectiva se hubiese sido más preciso.

3. Concordamos con la afirmación de Vancouver de que “todo el mundo, independientemente de su condición jurídica o social, raza, sexo u origen tiene que tener acceso al tratamiento y a la prevención” en el mundo. Pero faltó incluir en el documento la categoría orientación sexual, que posibilitaría la inclusión de las demandas LGBT, uno de los grupos más afectados por la epidemia. Reforzamos la necesidad de movilización, información y participación de la sociedad civil en la lucha por el acceso al tratamiento y a la prevención.

4. Llamamos la atención para el alto precio de los medicamentos. Recordamos que fue la reducción de precios lo que permitió tener hoy alrededor de 15 millones de personas en tratamiento en todo el mundo y aún existen hoy 20 millones de personas que todavía no tienen acceso al tratamiento en todo el planeta. Resaltamos que las patentes son las responsables, en primer lugar, por los obstáculos de acceso a los medicamentos, principalmente en los países del sur global. Observamos que es preciso adoptar experiencias exitosas de distribución universal de los medicamentos, exigir la quiebra de patentes para medicamentos estratégicos y debatir si actualmente en el mundo, con destaque para los países del sur global, los medicamentos disponibles para la primera línea son adecuados para el tratamiento.

5. Por último, reforzamos ser urgente que los países del sur global se debrucen inmediatamente sobre las persistentes barreras políticas, sociales, económicas y culturales – incluyendo las cuestiones emocionales relacionadas al diagnóstico y al tratamiento. Es igualmente urgente la retomada (y/o el fortalecimiento) de las alianzas con la sociedad civil y/o comunidades – especialmente las más afectadas por el VIH – con la finalidad de garantizar que los beneficios anunciados en Vancouver alcancen todas las personas que viven con, o padecen, en consecuencia del VIH en el mundo. Resaltamos ser necesario reforzar los sistemas de salud pública nacionales para absorción y retención de las personas diagnosticadas con VIH a fin de garantizar el tratamiento eficaz.

6. También reforzamos ser urgente que las instituciones internacionales responsables por el Fondo Global (uno de los principales mecanismos que mantiene financieramente la respuesta a la epidemia mundial) renegocien el compromiso de destinar recursos para que aproximadamente otros 20 millones de personas en el mundo tengan acceso al tratamiento. Es categórica la inmediata creación de políticas y acciones concretas que deben ser implementadas en el sentido de garantizar el acceso a todos al tratamiento, a la asistencia e a la prevención.

Rio de Janeiro, 28 de julio de 2015.

Fuente: http://gapwatch.org